Los hosteleros auguran pérdidas del 15% con la nueva ley antitabaco

Estiman que cuatro de cada diez clientes no acudirán a los locales o consumirán menos si se les prohíbe fumar.

Los hosteleros se destaparon ayer como los detractores más firmes de la nueva ley antitabaco que el Gobierno tiene previsto aprobar este año. La futura prohibición de fumar sin excepciones en bares y restaurantes movilizó ayer a las asociaciones de hostelería de toda España, que unánimante vaticinaron un «futuro negro» para su negocio, según palabras del presidente de la agrupación cántabra, Emérito Astuy.
Las cifras que barajan, si se cumplen, supondrán la «quiebra» de muchos locales, que no podrán hacer frente al 15% de pérdidas que se calculan desde el mismo momento en el que el cartel de ‘No fumar’ se cuelgue en la puerta. Esta cifra será más exagerada, según los hosteleros, en los bares de copas. El aire limpio dará paso a un 22% menos de ingresos. Estas previsiones para el sector cántabro también son válidas para el resto de España, donde se eliminarán, como remarcó Astuy, cerca de 200.000 puestos de trabajo.
Los pronósticos más pesimistas hablan, incluso, de que los establecimientos perderán casi la mitad de sus clientes. «Una restricción absoluta provocaría un cambio en las costumbres en más de cuatro de cada diez consumidores. La gente irá menos a los bares y, cuando vaya, estará menos tiempo», señaló Astuy. «Eso no es ninguna broma en un país con un bar por cada 175 habitantes», dejó claro desde Madrid el presidente de la Federación Española de Hostelería (FEHR), José María Rubio.
La ruina
La hostelería representa actualmente el 15% del Producto Interior Bruto (PIB) de Cantabria, y el 7% del español. Los representantes del sector consideran que la propuesta del Ministerio de Sanidad se produce en un momento de «recesión para el sector», que registra una caída de ventas en 2009 del 8%, respecto al año anterior. Por eso, Astuy cree que esta reforma llega en el «peor momento posible». «Esta nueva ley va a llevar a la ruina a muchos negocios», incidió.
El presidente de los hosteleros cántabros también se refirió a las inversiones realizadas por los propietarios de locales para adaptar sus establecimientos a la Ley Antitabaco -por ejemplo, separación de zona de fumadores y no fumadores-.
Aunque no se dieron datos de Cantabria, se estima que unos 70.000 establecimientos de más de 100 metros cuadrados de toda España realizaron esas obras, que no sirven de nada si se aprueba la restricción total.
Esas reformas supusieron un desembolso medio de entre 20.000 y 25.000 euros, por lo que para Astuy es «de justicia» que se indemnice a los empresarios que las realizaron hace un par de años.
Astuy quiso dejar claro que, a pesar de todos los argumentos anteriores, desde la Asociación que preside no se apoya el consumo de tabaco, sino que se aboga por el «respete a una parte importante de nuestra clientela», y que «pueda fumar sin molestar» a los no fumadores. En su opinión, se puede «contentar perfectamente» a fumadores y no fumadores, y que ambos grupos «convivan en espacios públicos».
Como ejemplo puso la actual normativa, en vigor desde el 1 de enero de 2006, y que en cuatro años ha conseguido que la mitad del espacio de hostelería sea una superficie libre de humos, cuando antes sólo suponía un insignificante 0,5%.

fuente/eldiariomontanes.es/