Los restaurantes de la ciudad bajan los precios y abren el mercado.
Un aperitivo de mejillones naturales con salsa picante casera; una crema de nécoras de primero; de segundo, un entrecot de buey con guarnición de patatas y ensalada; postre, pan y bebida. Todo, por 15 euros, en día festivo. Es el menú del día que ayer ofrecía el restaurante La Niña Bonita, en la calle Manuel Pedregal, una oferta «impensable hace un año». La crisis, esa que primero no existía y de la que ahora habla todo el mundo, hace que la hostelería lo note: los precios se congelan, incluso bajan. Aunque, dicen los hosteleros, «no todo es negativo».
Hace un año las típicas pizarras escritas con tizas de colores, que ya forman parte del paisaje y mobiliario urbano de la ciudad, anunciaban precios de entre 14 y 18 euros, dependiendo del día de la semana. Pero ahora, «como mucho un domingo, que es el día más caro, los establecimientos cobran 15 euros», explica Juan Dacosta, camarero de sala de La Niña Bonita. El local decidió bajar los precios ya a comienzos de año: entre semana el menú del día cuesta entre 10 y 12 euros, dos euros menos que en 2008. Y dice Dacosta que funciona. Para ilustrar, dos percances de las pasadas semanas: «Un día pensamos que era sábado, pusimos 15 euros y no entraba nadie, hasta que nos dimos cuenta y los cambiamos»; y también les pasó todo lo contrario, «alguien borró el uno, y, claro, el bar se llenó de gente que quería comer por cinco euros, que es imposible. ¡Se montó un caos!», rememora Dacosta. A la vez que bajaban los importes, la cocina se renovaba, con comida casera y cuidada, y cree que por eso no han perdido clientes, sino todo lo contrario. Su facturación, lejos de verse mermada, se ha incrementado, «porque ofertamos muchas posibilidades, tanto en el menú como para picar algo»,
Los mismo le ha ocurrido al restaurante El Ovetense, en el casco Antiguo, que, aunque no ha tocado los precios, ya asequibles de antemano, se ha visto beneficiado por la crisis. «La mayoría de los bares de nuestro entorno han bajado los precios del menú del día. Antes, no podías comer por menos de 14 euros y ahora lo normal es que te cobren 10, lo que nosotros llevamos haciendo mucho tiempo», explica Ana García, una de las propietarias.
No obstante, cada día las mesas de sus comedores se llenan, porque cada vez más gente -los que pueden permitirse salir a comer fuera, claro- opta por el menú del día. Por ejemplo: los comerciales y empleados de muchas empresas. «Muchas veces nos pedían que les hincháramos las facturas. En este sentido la crisis está siendo positiva, porque como las empresas ya no dan carta blanca a la hora de pagar las dietas a los empleados, estos se buscan la vida, y eligen la opción más asequible, que suele ser el menú del día», razona García.
Medio menú
Desde la Asociación de Hostelería de Asturias, apuntan a la congelación de los precios, como tendencia generalizada en la ciudad. «Puede que algunos establecimientos estén bajando el precio del menú, pero no es lo más común», garantiza el director técnico de el colectivo, Javier Orta.
Ante las turbulencias económicas, la asociación estudió posibles estrategias que ayudaran a sus asociados a sortear los apuros. Junto con la Federación Española de Hostelería, llegaron a la conclusión de que al mal tiempo hay que poner buena cara. Lo preciso ahora, dicen, es ampliar la oferta gastronómica; eso sí, sin generar nuevos costes. ¿Qué hacer entonces? Medios menús.
Las indicaciones de la asociación están dirigidas a ofrecer más posibilidades para que los consumidores puedan decidir. «Muchos establecimientos están ofreciendo la posibilidad de comer medio menú por un precio inferior al 50%, para así activar la demanda del mercado. La mayoría de los asociados que se han adherido a la idea, que son muchos, ofertan unos precios al 48% del precio habitual», afirma Orta. Y según los datos en su haber, no esta funcionando mal. La premisa es sencilla: «No como como me gustaría, pero como bien».
Uno de los bares del centro que oferta el medio menú es el Café El Colonial, junto al centro comercial Salesas. Ya a finales del pasado año comenzaron a ofrecer esta posibilidad, que con una media de 30 clientes al día ha ido ganando adeptos. No han cambiado los precios, ni tienen previsto hacerlo. Un menú entero cuesta 8,50 euros y medio, 6,50.
La cocina ligera, las tapas y los pinchos prosiguen su ascenso en la ciudad, y es ahí donde los hosteleros logran mantener e incluso captar nuevos clientes. Las vinotecas compran caldos jóvenes, más asequibles, lo que permite ahorrar unas monedas, que los clientes invierten en tapas. «Hay unos vinos con una calidad extraordinaria y a que son más baratos. Con la rebaja, la gente pica algo. Lo de sentarse a la mesa a cenar ya no se lleva tanto», resalta Orta.
Y, como siempre, está el turismo. Cuentan los hosteleros que este año la ciudad se llenó de gallegos y madrileños, que optan por Asturias dada la cercanía. El puente no ha sido una excepción: «En Asturias tenemos que mantener la fama del buen comer», concluyen.
fuente/elcomerciodigital.com/