No permita que la noche le confunda, como se justificaba aquel friki televisivo. Hay muchos bares, locales de copas por todos los sitios y muchos de ellos son buenos, de manera que hacer una guía de garitos que haga justicia es imposible. Por eso aquí hemos tirado por la calle de en medio y sólo nos pararemos en los más emblemáticos.
Madrid
A la capital de España le van los áticos, entre otras cosas porque puede ser el único sitio donde corre el aire en una noche tórrida. Pero también cuentan las vistas, y éstas, aunque sean de otros edificios, tienen un encanto sorprendente.
El emblema aquí es la cosmopolita Penthouse, la terraza del ático del hotel ME Reina Victoria, en la castiza Plaza de Santa Ana. El restaurante del establecimiento hotelero -Midnight Rose- ha mejorado mucho y tiene una carta no muy larga, pero de calidad, regada con unos caldos más que dignos y un servicio muy amable. De manera que cenar allí y subir luego a la terraza puede ser un planazo completo. Si se quiere algo menos formal, arriba también sirven raciones a partir de las 7 de la tarde.
Y es que las colas en la calle para subir hasta la octava planta de este club tan ‘chic’ y exclusivo son largas, y los fines de semana pueden dar la vuelta a la manzana. El local, aparte de gente guapa -muchos extranjeros-, ofrece vistas espectaculares sobre la capital, camas balinesas, templetes de aire colonial, y hasta una zona vip absolutamente privada con capacidad para 40 personas. La música, depende del momento, es dance actual o chill out.
Otras ilustres de la ciudad son las terrazas del hotel Urban, el Room Mate Óscar, el Sky Night del hotel Puerta de América y el Real Café Bernabéu.
Barcelona
Aparte del restaurante Florida, con unas magníficas vistas sobre la ciudad, uno de los locales más recomendables es la terraza Daguiri, situada en plena playa de la Barceloneta y que ofrece, además de cócteles, exposiciones y fiestas musicales con jazz o tangos. También junto a la costa se encuentra el mítico Hotel Ars para todos aquellos amantes de la cocina de vanguardia de Sergi Arola.
Para los que prefieren la montaña, el Tibidabo alberga locales con espectaculares vistas a la gran ciudad, como el clásico Mirablau. Su terraza le envuelve en música ochentera mientras se deleita con una copa de cava. En el centro de la ciudad se erige la terraza del Hotel Claris. El edificio, que ocupa el antiguo palacio Vedruna del siglo XIX, inaugura cada año la primera fiesta social del verano, según informa Alba Soriano.
Sevilla
Los noctámbulos sevillanos, aparte del famoso Buda -sin terraza-, se reparten principalmente entre la terraza del restaurante Abades, en la calle Betis del barrio de Triana, y el Latino, junto al Puente de El Cachorro en Triana, también situada en el margen del río Guadalquivir. El local es amplio, con una decoración cuidada y llena de velas y luz tenue. La decoración es lo más destacado del local y tiene un ambiente variado.
Pero si lo que quiere es pijerío, su sitio es Casino, en la avenida de María Luisa. Otras opciones son Avelino y Capitanía.
Bilbao
En el Bocho, como informa Carmen Larrakoetxea, destaca Golfo Norte. Está situada en un paraje de excepción, junto a uno de los acantilados de la costa vizcaína, en el municipio de Barrika, a unos 20 kilómetros de Bilbao.
Lleva abierta 16 años y sus inicios fueron una modesta cabaña prefabricada de madera, al estilo colono, sobre un solar con vistas al mar y bandera pirata. Tras varias ampliaciones, que han respetado el original, se ha convertido en una de las terrazas más animadas y espectaculares de Vizcaya. En los últimos años han puesto servicio de comidas, cosas para picar, y suele haber conciertos en directo.
Public Lounge cuenta con una decoración de contrastes, mezclan piezas antiguas con diseños modernos y vanguardistas. Y a falta de terrazas abiertas, Ático 14 y Abadía, son otros de los locales con ambiente.
Otras ciudades
A destacar también Puro Beach, a la salida de Marbella en la Playa del Padrón, y Son Net, en Palma de Mallorca.
Fuente/ecodiario.eleconomista.es/