Romasanta abre sus puertas en Logroño para ofrecer copas selectas y pinchos tradicionales en un ambiente exclusivo.
Tomar litros en la calle o llegar a la Plaza del Mercado a primera hora de la noche ha dejado de ser algo habitual en los logroñeses. Prefieren salir tarde y tomarse un primera «buena» copa tranquilamente (o primera, segunda, tercera o última) sentados en un bar alejado del jolgorio. A los establecimientos existentes se ha sumado esta semana Romasanta, en Avenida de Portugal 2 (antiguo Templo del Café). Regentado por Javier Mateo, José Reguero y Julia Bonafuente y desafiando a la crisis, Romasanta pretende ser un punto neurálgico de la ‘movida’ logroñesa. «Buen ambiente, buenas copas, gran variedad de pinchos, cafés de todo tipo y buena decoración». Todo ello a precios asequibles, según Javier Mateo.
-Con la que está cayendo, ¿cómo se monta un negocio en plena crisis?
-La mejor manera de afrontar la crisis es invirtiendo más. Intentar sacar algún ingreso extra y tratar que lo poco que tienes produzca algo.
-¿Y por qué un bar si Logroño está repleto de ellos?
-Es como todo. Cada uno tiene que invertir en lo que cree que puede ser productivo. Un bar es algo que funciona. Al fin y al cabo, este tipo de negocios bajará más o menos, pero siempre producirá. También es lo que yo controlo.
-En pleno centro de Logroño.
La zona es importante. Esta es diferente a la de la Plaza del Mercado. Es un lugar de primera copa que es lo que se lleva ahora mismo y he apostado por ello.
-¿Qué ofrece de diferente este bar?
-Para empezar, calidad en el tema del producto. Eso es muy importante. Luego el sitio donde está ubicado y el local, por su decoración, es cómodo, es llamativo y te sientes a gusto escuchando buena música o tomándote un buen café por la mañana. Un bar tiene que ofrecer de todo, aunque nunca destaques mucho en una cosa. O quizás sí. Este bar es para gente que quiera tomarse un café y no ir al bar del barrio. Tomarse una cerveza o una copa un poco íntima en condiciones y en un bar fresquito.
-Algún pincho…
-Sí, tampoco quiero ofrecer un pincho de alto diseño ni de alta generación como los llamo yo. No quiero cocina moderna. Quiero ofrecer lo de siempre, más o menos. Iremos probando. Si vemos que algo no encaja, lo quitaremos y pondremos otro pincho, pero siempre dentro de la línea del pincho de siempre.
-¿Hay alguna especialidad?
-No, ninguna en especial.
«Todo bien aderezado»
-¿Y las copas?
-Vamos a llevar un estilo como el del Casablanca (bar del que también es socio). Ofrecer una buena vajilla, en un lugar especial, donde la gente diga: ¡vaya local! Y todo bien aderezado. Con hielitos de sabores, cada cosa con lo que tiene que encajar y con buena educación, que es lo más importante.
-¿Garrafón?
-¿Qué?
-No es tan raro que se sirva garrafón.
-Aquí nunca jamás.
-¿El precio es asequible a la crisis?
-Por supuesto. Son baratos. Además, la gente prefiere tomarse la primera copa en este tipo de bares, una o dos. Tomarse una buena copa escuchando música. Mucha gente ya no llega a la Plaza del Mercado. Es otro tipo de fiesta.
-¿De qué precio hablamos?
-6 o 6,50 euros. Eso sí, hay de todo. Puedes tomarte una copa de hasta 25 euros, porque la botella te ha podido costar 100 euros.
-Romasanta, ¿De dónde sale este nombre?
-No tiene ninguna historia rara. Hace mucho tiempo en una cena con unos amigos me pusieron una botella de vino en cuya etiqueta aparecía Romasanta. Además del vino, que estaba muy bueno, el nombre me pareció muy guapo, muy original. Me dije que un día montaría un bar con este nombre. Lo he patentado. Barajamos varios nombres y el decorador optó por este. Luego me enteré de que había alguna leyenda gallega y que hicieron una película en blanco y negro. O sea que debe tener historia. Pero no lo he hecho por nada de eso.
-¿Tendrá terraza?
-Sí, será algo muy especial.
-¿Afrontará la crisis con más proyectos?
-Siempre hay proyectos. No quiero ser avaricioso, pero, poco a poco, con un montoncito y otro montoncito vas montando cosas. Lo próximo irá en la misma línea.
Fuente/elcorreodigital.com